Hablemos de hombres

Empieza a Escuchar

Una de las cosas que más me cuestiona es el giro que como sociedad estamos dando en torno a nuestro rol como hombres y mujeres.

Hablemos de hombres, de toxicidad y de maquinas de afeitar

El rol del hombre se ha dibujado históricamente, el patriarcado es una realidad que nos deja muy mal parados, hemos abusado, denigrado, cosificado e hipersexualizado a las mujeres solo por eso, por ser mujeres. Nuestra posición de poder nos ha llevado a pensar *como sociedad* que las mujeres deben estar en la casa, a cargo de los hijos, enseñando a las hijas a ser “buenas mujeres” para que consigan un buen marido que las cuide y sostenga mientras el estereotipo se perpetúa.

Les diré la verdad, para mi todo esto era tan invisible como para muchos de mis amigos, gente buena, amorosa, camelladora pero con una carga histórica compleja; muchos de ellos se “convirtieron en hombres” en un burdel o tuvieron sus primeras relaciones con las empleadas domésticas de sus casas porque fueron alentados por sus padres, por los vecinos, por sus familiares o peor aún por la publicidad o las películas.

Afortunadamente nos tocó ver el giro de la historia y nos reconocemos – o al menos yo me reconozco – como víctimas de esa misma estructura patriarcal. La gran apuesta es que la visibilización del la opresión a las mujeres, la inequidad salarial, filosófica, sexual, entre otras, sea un mal recuerdo y un motivo de asombro para la gente que viene, para mis hijas, para sus amigas pero, también para los hombres que hoy podemos vernos al espejo y reconocer nuestras debilidades y nuestros miedos, nuestras fallas y nuestras expectativas.

Todo esto para contarles que me encantó la mirada de Guillette con respecto a los grandes errores que hemos cometido como sociedad y en tono de publicidad nos deja mirarnos y reconocernos para que los errores cometidos no se sigan perpetuando.

Chao!

Join the discussion